En el ámbito asegurador, no es solo una cuestión técnica: que un edificio sea combustible o no combustible puede marcar una diferencia significativa en su coste de aseguramiento. 🔥🏢
La clasificación constructiva influye directamente en la evaluación del riesgo. Materiales como madera estructural, paneles sándwich con núcleo inflamable o determinados aislamientos elevan la probabilidad de propagación del fuego. En cambio, estructuras de hormigón, acero protegido o materiales ignífugos reducen el impacto potencial de un siniestro.
Impacto en primas y condiciones
Las aseguradoras ajustan sus criterios según la exposición real. Esto puede traducirse en primas más elevadas, franquicias mayores o incluso limitaciones de cobertura cuando el riesgo de incendio es superior. ⚠️
Además, la ubicación, la actividad desarrollada en el inmueble y las medidas de protección activa —sistemas de detección, rociadores, sectorización— también pesan en la decisión final.
En un contexto donde la siniestralidad por incendios industriales preocupa al mercado, la prevención y el análisis técnico previo se convierten en elementos clave. 🔑
Revisar la clasificación constructiva y las medidas de protección no solo mejora la seguridad: puede optimizar el aseguramiento y proteger mejor el patrimonio empresarial.
Redacción, 02 de julio de 2025


