La responsabilidad civil por productos defectuosos entra en una nueva etapa con la actualización del marco europeo. El objetivo es adaptar la normativa a la realidad actual del mercado, donde la tecnología, la digitalización y las cadenas de suministro complejas plantean nuevos retos para fabricantes, distribuidores e importadores. ⚙️📦
Uno de los cambios más relevantes es la ampliación del concepto de producto y de daño, incorporando escenarios ligados a software, actualizaciones digitales y componentes intangibles. Esto implica que situaciones antes difusas ahora quedan mejor definidas desde el punto de vista de la responsabilidad. ⚠️
También se refuerza la posición del perjudicado en materia probatoria, facilitando el acceso a información clave cuando existe asimetría frente a las empresas. A su vez, se aclaran las reglas sobre quién responde en cada fase de la cadena, un aspecto especialmente sensible en entornos globales y con múltiples intermediarios. 🔍
Para empresas y profesionales, el mensaje es claro: revisar procesos, documentación y coberturas de responsabilidad civil es una medida de prudencia. Entender cómo encaja este nuevo marco en la actividad real ayuda a anticipar riesgos, proteger el patrimonio y evitar sorpresas cuando surge una reclamación. ✅
Redacción, 02 de julio de 2025


