Por: Casimiro Rey (director de Empresas de GG-S&P) Grupo Galilea S.L. (Söderberg & Partners)
El riesgo empresarial que muchos consejos de administración siguen ignorando
Cuando se pregunta hoy a un CEO, a un CFO o a un director de riesgos cuáles son sus principales preocupaciones, casi siempre aparecen los mis-mos conceptos: ciberataques, interrupción de negocio, tensiones geopolíticas, inflación, cadena de suministro o cumplimiento norma-tivo. Mucho menos habitual es que alguien mencione el secuestro, la extorsión o las amenazas contra directivos y empleados des-plazados, a pesar de que siguen formando parte de la realidad operativa de muchas compañías con actividad internacional.
El problema no es solo que exista el riesgo. El verdadero problema es que suele estar mal dimensionado, mal explicado y, en demasiadas empresas, sencillamente ausente del mapa de riesgos corporativos. En un entorno de movilidad internacional, cadenas de suministro globales y sobreexposición digital de personas clave, el secuestro y la extorsión ya no pueden tratarse como un riesgo exótico o reservado a multina-cionales energéticas.
El riesgo ha cambiado
Durante años, el secuestro empresarial se aso-ció a determinados focos de América Latina, África o entornos de conflicto abierto. Ese marco sigue siendo útil, pero ya no es suficiente, porque la amenaza actual combina riesgo ¿SECUESTRO Y EXTORSIÓN? Por: Casimiro Rey (director de Empresas de GG-S&P)
geográfico, perfil profesional y huella digital del empleado o directivo expuesto.
Hoy los incidentes no se limitan al secuestro tra-dicional. En la práctica, se mezclan amenazas, extorsión, secuestro exprés, detenciones arbi-trarias, chantaje apoyado en información robada, secuestros virtuales e intimidación diri-gida contra familiares o personas del entorno más cercano. Esa convergencia entre seguridad física y ciberexposición es una de las transfor-maciones más importantes de este mercado.
Lo que muestran los datos
El informe The Global Advisor: Kidnap & extortive crime, de Hiscox y “Control Risks”, indica que la base de conocimiento comercial utilizada por “Control Risks” supera los 88.000 incidentes históricos de secuestro, extorsión y amenazas, lo que da una idea de la amplitud real del fenó-meno más allá de los casos que llegan a prensa.
En la casuística abierta analizada para el periodo abril-junio de 2025, el 47% de los casos gestio-nados correspondieron a amenazas; el 26%, a threat extortion; el 21%, a secuestro; el 4%, a detención, y el 2%, a personas desaparecidas. Es decir, el secuestro puro sigue siendo rele-vante, pero ya no representa por sí solo la totali-dad del riesgo que debe vigilar una empresa con personal desplazado.
Distribución por categoría
Este primer gráfico sirve para dejar claro que el mercado K&R (secuestro y extorsión) no debe interpretarse únicamente como un seguro para “pagar rescates”, sino como una herramienta de preparación y respuesta frente a un abanico más amplio de amenazas.
Además, el mismo análisis muestra diferencias regionales importantes. En los datos abiertos revisados por el informe¨:
Un riesgo muy operativo y silencioso
Los datos del mismo informe también son muy útiles para reforzar un mensaje de prevención. El 97% de las víctimas registradas globalmente fueron nacionales locales y no expatriados, lo que demuestra que el riesgo afecta sobre todo a personas integradas en la operación local de la empresa, no solo a altos directivos extranjeros.
A su vez, el 64% de las abducciones se produ-jeron en tránsito o en exteriores, y el 89% de los casos se resolvieron en menos de ocho días. Eso significa que la logística del desplaza-miento, la información previa, la rutina diaria y la reacción de las primeras horas pesan tanto o más que la mera existencia de una póliza. 47% 26% 21% 4% 2% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Threat Threat extortion Kidnap Detention Missing person Porcentaje Figura 1. Distribución de casos gestionados por categoría (Abril-Junio 2025) Américas 56% África subsahariana 22% Asia- Pacífico 11% MENA 10% Distribución regional Américas África subsahariana Asia-Pacífico MENA Europa y CIS ¿SECUESTRO Y EXTORSIÓN? Por: Casimiro Rey (director de Empresas de GG-S&P) Grupo Galilea S.L. (Söderberg & Partners)
Cómo ocurren y cuánto duran
Este gráfico es útil para reforzar la idea de que gran parte del riesgo se concentra en el movimiento, la exposición y la rapidez de reacción.
Geografías que merecen especial atención
Ningún mapa sustituye a un análisis individual de destino, itinerario, cargo y contexto operativo. Aun así, los mapas de riesgo internacionales y la experiencia de mercado siguen señalando varios focos que cual-quier consejo de administración debería vigilar con especial atención: Afganistán, Yemen, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Libia, Burkina Faso, Myanmar, Nigeria, Irak, Pakistán, Venezuela, México, Colombia, Ecuador, Haití, Líbano, Irán, Ucrania o determinadas zonas de Filipinas.
Mapa mundial ampliado
En México, por ejemplo, el secuestro con rescate siguió siendo la modalidad principal en la casuística de Control Risks, mientras que el secuestro virtual siguió teniendo un peso relevante. En Nigeria, los secues-tros reportados mostraron un fuerte incremento interanual. Fuera del informe sectorial, distintos medios que citan a SBM Intelligence elevaron la dimensión del problema en Nigeria hasta 4.722 personas secuestradas, 997 incidentes y 762 fallecidos entre julio de 2024 y junio de 2025.
Duty of Care: proteger personas ya no es opcional
Muchas empresas han madurado notablemente en ciberseguridad, compliance y prevención de riesgos laborales, pero siguen mostrando lagu-nas importantes cuando se trata de proteger a empleados y directivos desplazados. Aquí entra en juego el Duty of Care, es decir, la obliga-ción empresarial de adoptar medidas razona-bles para proteger a sus personas durante la actividad profesional, especialmente cuando viajan o trabajan en entornos de mayor exposi-ción.
Ese deber no debería reducirse a reservar vuelos y hoteles o emitir un seguro de viaje generalista. En la práctica, exige, como mínimo, evaluación previa del destino, clasificación del nivel de exposición según el perfil, protocolos de comunicación, contactos de emergencia ac-tualizados, criterios de escalado, formación básica en seguridad y revisión de la huella digital de las personas más visibles.
¿Qué aporta de verdad una póliza K&R?
Existe una percepción simplista según la cual una póliza de Kidnap & Ransom sirve básica-mente para reembolsar un rescate. Sin embargo, el verdadero valor suele estar en el acceso inmediato a consultores de crisis, negociado-res, soporte legal, asistencia a familiares, inteligencia, apoyo médico y psicológico, y acompañamiento en las horas más críticas del incidente.
En este tipo de riesgo, la capacidad de respuesta pesa tanto como la capacidad indemnizatoria. Por eso, al hablar de K&R, quizá la pregunta más importante no es cuánto capital está cubierto, sino quién responde, con qué experiencia y en qué plazo desde el primer aviso.
Rangos orientativos de precio y tasa
Las primas dependen del límite contratado, la geografía, la frecuencia de viaje, el número de personas expuestas, el tipo de actividad, el perfil de los viajeros, la política de seguridad de la empresa y la estructura completa del programa.
Como referencia divulgativa, para compañías con exposición internacional limitada las primas pueden situarse desde unos 400 € por millón de límite, mientras que, para empresas con mayor exposición internacional, el mercado puede moverse aproximadamente entre 1.000 y 3.000 € por millón de límite.
Rangos orientativos de prima
Lectura práctica para una empresa española
Estas bandas deben presentarse como orienta-ción editorial y no como tarifa. El mensaje profesional más sólido para un CEO no es “esto cuesta X”, sino “muchas empresas asumen este riesgo sin haber medido cuánto les costaría gestionarlo correctamente antes de la crisis”. Una reflexión para el consejo de administración
¡La pregunta no es si la empresa opera en un país peligroso! La pregunta correcta es otra: ¿hay personas viajando, negociando, auditando proveedores, supervisando proyectos o repre-sentando a la compañía en lugares donde un incidente de seguridad personal tendría conse-cuencias humanas, operativas, legales y reputacionales graves?
Si la respuesta es sí, el riesgo merece ser eva-luado. No para generar alarma, sino para evitar improvisación. Porque en este ámbito la diferen-cia entre una crisis contenida y una crisis descontrolada suele decidirse antes del inci-dente: en la información, en el protocolo, en la preparación y en la calidad de la respuesta disponible desde el primer minuto.
Conclusión:
Después de tantos años en el mercado, la conclusión sigue siendo la misma: muchas orga-nizaciones protegen razonablemente bien sus edificios, sus mercancías, sus sistemas y su responsabilidad civil, pero no siempre prote-gen con la misma seriedad a las personas que hacen posible la actividad internacional.
En un entorno de movilidad global, criminalidad organizada y sobreexposición digital, el secues-tro y la extorsión ya no son riesgos marginales. Son riesgos empresariales y deben tratarse como tales.
Casimiro Rey
Director de Empresas y Negocio Internacional
Miembro del Comité de Dirección
Grupo Galilea S.L. (Söderberg & Partners)




