Los deepfakes han dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta real del cibercrimen. Según datos recientes del sector asegurador, uno de cada diez ciberataques que tiene éxito ya utiliza deepfakes como parte del engaño. ⚠️
Suplantación cada vez más creíble
Voces clonadas de directivos, vídeos falsos y mensajes hiperrealistas permiten a los atacantes suplantar identidades con un nivel de realismo sin precedentes. Esto facilita fraudes por transferencia, accesos no autorizados y engaños internos difíciles de detectar.
El factor humano, en el centro
La tecnología no es el único problema. La mayoría de estos ataques explotan la confianza y la urgencia: órdenes falsas de pago, cambios de cuenta bancaria o instrucciones “aparentemente” legítimas que activan errores humanos.
Impacto directo en empresas y profesionales
El riesgo no es solo tecnológico, sino también económico y reputacional. Un fraude exitoso puede implicar pérdidas financieras, interrupción del negocio y reclamaciones de terceros.
Qué revisar ✅
Formación del personal, protocolos de verificación en pagos sensibles, controles internos y revisión de coberturas de ciberriesgo y RC son claves para reducir el impacto.
Redacción, 02 de julio de 2025


